martes, 14 de febrero de 2006

Catastrofe de proporciones épicas

Pues si, resulta que el disco duro que se me rompió ayer, es el disco donde tenía todas mis cosillas, musica, peliculas, documentos, ¡rol!, porno, todo, todo lo tenía ahí.
Guardaba todas las cosas que me bajaba desde hace años, tenía el proyecto de fin de carrera (creo que tengo una copia), todas las chorradas que uno almacena a lo largo de varios años de estar conectado a internet.
Lo mejor de todo es que o no me he dado cuenta, o lo he asimilado bastante bien, porque no estoy para nada afectado, me da un poco igual, incluso lo veo como una ventaja, porque ahora tengo el disco duro liiimpio, limpio, para volver a llenarlo de mierda, jur, jur.

Lo siento por mi pelotilla, porque también tenía documentos importantes que ha perdido...

En fin, un nuevo disco duro se abre ante nuestros ojos, las posibilidades son infinitas, el límite está en tu imaginación, (y en el espacio, claro).

Nos vemos.