miércoles, 21 de mayo de 2008

Nuevas experiencias

El otro día fui con mini yo y mi media mandarina al cine, era la primera vez que el menor de los McKlow asistía a una sala de cine. Reconozco que me emocioné, me encantó su cara al entrar en la sala, la verdad es que el pobre estaba aterrado, una habitación tan grande y silenciosa.
Mientras le explicábamos lo que iba a pasar, apagaron las luces, y en ese momento el acojone del pobre fue mayúsculo, sobre todo cuando empezaron a poner los trailers a todo volumen, o las intros de THX. Ante tamaño espectáculo de volumen, el pobre mini-yo quería irse, pues le asustaba tanta estridencia, así como la oscuridad. Pero luego la película empezó, y poco a poco comenzó a relajarse, y a comer palomitas, y oye, no solo aguantó sentado hasta el final, sino que quería ver otra.
En definitiva, un nuevo filón a explotar, y una nueva afición que podré compartir con mi pequeño.

Por cierto, y a modo de puntualización la película que vimos fue Horton, entretenida y a ratos divertida.

Nos vemos por ahí...