lunes, 9 de marzo de 2009

¿Por que es todo tan complicado?


Bueno, llevo más de una semana pagando las consecuencias de un error. Hacerle caso a un comercial de esos que te llaman por teléfono, ofreciéndote grandes ofertas que sería absurdo rechazar. Para mantener el anonimato y la discreción, no diremos que el comercial en cuestión llamaba de parte de Orange.
Por supuesto dicha oferta era total y absolutamente falsa, pero cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde.
Actualmente me encuentro sin Internet, he perdido mi tarifa plana para llamadas nacionales, debo pagar un extra por haber roto el contrato de permanencia con la tan querida por todos empresa monopolizadora de las telecomunicaciones. Y he tenido que pelear con hordas de comerciales y operadores telefónicos que aparentemente no tienen ni idea de lo que hacen.
Finalmente una semana después y desistiendo de conservar mi anterior número de teléfono, se puede aventurar que en el futuro podré volver a tener todo lo anterior a un precio más económico, eso si, con una compañía que no tiene nada que ver con las dos anteriores, y que aunque tampoco me lo puso fácil, por lo menos hicieron el esfuerzo. Eso si, después de darles el coñazo sobremanera.
Con todo lo que ha pasado he tenido sensaciones de todo tipo odio (mucho), frustración, incredulidad, desesperación, perplejidad, risa, llanto

Y todo esto cuando me acabo de comprar un juego para jugar on-line, desde luego si alguien ahí arriba está observando todo esto, se lo está pasando en grande conmigo...


Así pues, queridos amigos y lectores todos, recordad aquellos cuentos que nos contaban de pequeños. "Si un desconocido llama a tu puerta, no abras, y si te dice que vayas con él, no vayas", y aplicad lo mismo pero al teléfono. Eso es lo que espero haber aprendido de esta experiencia.