miércoles, 3 de julio de 2013

Chocolate nocturno

Bueno, hoy uno de mis pecados nocturnos. Básicamente un colacao batido a máquina, una pequeña delicia ideal para sentarse a ver una película/serie por la noche antes de acostarse.

Para elaborar esta receta necesitaremos los siguientes ingredientes, leche fría, cacao en polvo, azúcar, una taza molona, y una batidor de leche (Produkt en sueco). En mi caso concreto uso leche desnatada y cacao en polvo de la marca Hacendado, popular y económica marca donde las haya, con Colacao también sale muy bien, aunque sustancialmente más caro, al Nesquik ni os acerquéis. Las medidas serán un poco al gusto  y experiencia de cada uno, con una serie de pautas que indicaré en cada caso.

Primero echamos un dedo de leche en la taza, y a continuación el cacao y el azúcar a gusto. En mi caso entre una bien llena o dos cucharadas estándares de cacao, y media cucharita de azúcar. Gracias a hacer las cosas en este orden evitaremos que el cacao se quede pegado en el fondo de la taza.
Echamos ahora la leche, hasta más o menos la mitad de la taza, y con una cucharilla vamos removiendo un poco hasta que todo el polvo de cacao esté mojado. Con esto lograremos que el polvo no salga despedido cuando activemos el batidor de leche. 
Y ahora si, metemos el Produkt hasta el fondo y accionamos el interruptor, llevando cuidado de evitar que con el remolino se salga la leche de la taza. Veréis con placer como rápidamente se va creando esa espuma deliciosa. Con el tiempo y la experiencia podréis ir ajustando las medidas hasta lograr que el nivel de espuma quede en el mismo borde de la taza. 
Nota para expertos: Mientras el batidor hace su trabajo, con la otra mano podemos ir echando leche poco a poco hasta que el nivel de espuma alcance un nivel óptimo.

Y ya está, eso es todo. Igual de importante ahora es, armarse con una cuchara, sentarse en el sillón con el mando y tu  manta favorita, acomodarse bien, darle al Play y comenzar a disfrutar del visionado mientras te  tomas la espuma a cucharadas. Con suerte llegaréis al final de los títulos de crédito con la taza vacía.

Os puedo asegurar que está delicioso. Podréis experimentar con vuestros gustos y preferencias, echando más o menos cacao y azúcar. Cada uno tendrá su punto justo, y lo irá descubriendo con el tiempo. Otra opción es usar leche entera, en lugar de desnatada, saldrá más espuma y tendrá más cuerpo, pero ¡ojo! también engorda más, así que vosotros mismos.

Ya me diréis que tal, espero vuestras experiencias y comentarios. 
Un saludo a todos los que me leen, y que os aproveche.
Mmmm... tenía que haber echado más leche...