viernes, 16 de septiembre de 2005

Que hacer?

Tengo un dilema mental, moral, social, laboral, y de un poco de mala leche acumulada, os cuento...

Como sabréis la mayoría (y si no, pues os lo digo ahora) mi media naranja y yo, trabajamos en el mismo sitio, técnicamente son empresas distintas, pero en realidad las oficinas son las mismas y la jefa (origen del problema) también.
Pues bien, resulta que nuestra jefa está como una puta cabra, además de ser misógina, esquizoide, animocíclica, adicta a los calmantes, fea, mala profesional, y mala en general, vamos que está para hacer un libro sobre ella (todo esto es una opinión personal que espero no influya en lo que viene despues)

Bueno, pues resulta que mi queridísima princesa, tiene su puesto de trabajo justo a la entrada del despacho del monstruo (nombre por el que la conoceremos a partir de ahora). Ah! Se me olvidaba comentar que otro de los problemas que tiene, es la absoluta carencia de capacidad de controlar el volumen de su voz (vamos que habla a gritos).
Pues como decía mi pequeñina, dada su situación estratégica, no puede evitar oirla constantemente, como grita y menoscaba la voluntad de la mayoria de los empleados, frases como “fulanito es gilipollas”, “menganito da igual porque nunca dice nada”, etc...
Además de todo esto, también la ha tomado con mi compañera, diciéndole cosas como “esto que has hecho es una puta mierda”, o “no te enteras de nada”. Teniendo en cuenta que mi pequeña es licenciada con tesis doctoral y doctorado en curso, y aunque esto no signifique que sea lista, pienso que esta no es manera de tratar a nadie.
De hecho cuando no te gusta lo que hace alguno de tus empleados, lo normal es despedirlo, o darle un aviso, pero no humillarlo, insultarlo públicamente, gritarle.
Todo esto además lo hace con la mayoría de los empleados, casi todos mujeres, e incluso algún hombre. Hablando con ella cuando tiene uno de sus ataques de locura, sales pensando que eres una mierda humana.
Afortunadamente conmigo no la ha tomado, y solo sufro sus molestos gritos en la distancia, impidiéndome concentrarme y realizar bien mi trabajo correctamente. Aunque siempre jode ver como putean a alguien a tu alrededor.
Esto, en Guantánamo es considerado tortura, aquí se consideran gajes del oficio, muchos (como yo) nos hemos acostumbrado y le encontramos cierta gracia (con mi habitual habilidad de reirme de las desgracias motivada por ver demasiadas pelis de zombies, creo), pero claro no lo sufro directamente en mis carnes. Otros dicen pues vete a otro sitio, eres informático, pero no es tan fácil, tengo un enano que cuidar, y un sueldo decente que no me dan en casi ningún sitio. Además si me voy yo, toda la furia del monstruo recaería en la pequeña.
Se de compañeros y compañeras de trabajo que se ponen a llorar en el baño, que toman pastillas tranquilizantes para poder venir al trabajo.
Y por si esto fuera poco, ahora está cayendo mi pequeña, por lo que ahora me empieza a tocar los cojones de verdad, mi sentido de la justicia y del honor empieza a bullir, (una vez más influenciado por leer tantos cómics de superhéroes) y me gustaría hacer algo, porque está al límite de su resistencia, no puede más y yo cada vez más cabreado (¡Hulk aplastará!)

Pero ¿qué?, darle de hostias está descartado, por más que muchos lo deseemos. No se si ésto es denunciable de alguna manera, ¿a quien se podría recurrir?. También está descartado hablar con ella, porque sé, que alguna vez alguien lo ha hecho, y eso la ha sumido en una terrible depresión porque nadie la quiere (que raro), dejando de venir durante un tiempo, para luego resurgir de nuevo, como si nada hubiese pasado.
Además está el tema de que si en un mundo ideal, y fantástico, la denunciáramos, y la encerraran donde merece, ¿qué pasaría con nosotros? A fin de cuentas, la empresa es suya, y si ella no está, nuestro futuro incierto sería...
Si amigos, estamos en pleno siglo XXI en manos de una señora feudal, a su merced, puede hacer lo que quiera con nosotros, y nuestra única opción es soportarlo o irnos a otro sitio, cosa que busco cada vez con más tesón, pero hasta ahora nada mejor (económicamente hablando, claro), sobre todo teniendo en cuenta que tenemos que mantener a un pequeño nuevo inquilino en casa.
Además irse no es solucionar el problema, sino que se lo pasa al siguiente...

Bueno amigos este es mi infierno personal, y sobre todo el de mi querida media naranja, y solo escribo esto desde aquí como un grito desesperado al aire para relajar un poco la mala leche.

Bueno con un poco de suerte mañana jugamos al rol y libero la mente un rato...