jueves, 20 de octubre de 2005

El mundo es de los caraduras...

Si amigos, aqui viene otro de mis estallidos de frustración en busca de justicia. De un tiempo a esta parte, me estoy dando cuenta que una vez más el refranero popular es demasiado cierto. Me refiero al dicho "quien no llora no mama".
Veamos yo llevo currando en el mismo sitio unos 6 años y voy para 7, y nunca he pedido nada (salvo un cambio de horario para poder ir a recoger a la bestia a la guardería, y porque me puse pesao y farruco que si no, me veía dejando al enano en la guarde 12 horas). Me considero buena gente, trabajo lo justo, si había que quedarse, me he quedado, he venido algún fin de semana, no muchos, pero cuando ha hecho falta. He levantado máquinas, las he transportado (cosas totalmente ajenas a mis funciones), incluso una vez fui a recoger un coche del taller, para hacerle un favor a mi jefa. ¿Y que he conseguido? pues veamos un contrato indefinido (no es la leche, pero bien), y un sueldo alto para un administrativo, pero medio para un licenciado (como es mi caso).
Hasta ahora no me puedo quejar, me respetan y esas cosas.
Pero ahora viene lo bueno, resulta que la empresa va creciendo, y se contrata a nuevo personal, y hete aqui, que comienzo a ver, lo que a mi me parecen injusticias. Resulta que gente recien llegada, disfruta de privilegios que ni yo, ni otros que llevan trabajando más tiempo, no tienen o les ha costado mucho conseguir, consiguen plaza de garaje, o vienen a la hora que les sale del pie, pueden irse a comer cuando quieran, se van a tomar un café a media mañana.
No estoy hablando ni de los jefes, hablo de la morralla de la empresa entre la que nos encontramos la gran mayoría. y tampoco hablo de ventajas en el sueldo, que puedo entender que además de la experiencia estan los conocimientos, no cobrará lo mismo alguien que coje el telefono, que alguien que diseña una nueva aplicación. Yo me refiero a pequeños beneficios, o ventajas.

¿Por que alguien que lleva 6 meses trabajando se trae todos los dias el coche poniendo como escusa que vive en Sebastopol? Hay gente que vive más lejos y viene todos los dias en tren o en Bus, y llevan más de 5 años trabajando.
¿Por que a mi querida princesilla, le prohibieron cogerse el horario de mañana, y su compañera (que lleva apenas un año en su sitio) no ha tenido problema en conseguirlo?

¿Que pasa?, pues resulta que me entero de que simplemente lo piden, ¡pero bueno! habrase visto que desfachatez! Parte de su técnica es dar pena, para lo cual algunos son francamente buenos.

Nos encontramos ante una nueva estratificación de clases, pero esta vez las clases no estan basadas en el origen social, el dinero o la familia, si no en los caraduras, y los que callan.

¿Y de quien es la culpa?, tenemos tres posibilidades, que cada cual escoja la que le guste más.
  1. Mia, por no haberlo pedido, pasando por encima de mis compañeros, ignorando que estoy obteniendo ventajas que ellos no tienen. Si es que soy un sentimental y en esta sociedad de hoy en dia no se puede ser así.
  2. Suya por pedirlo, pese a ver que el resto de la gente no tiene esas pequeñas ventajas, carecen de escrupulos o simplemente se creen mejores o con más derecho que los demas.
  3. De los altos dignatarios de la empresa (oh!) por no tener claro una escala de valores correcta que me beneficie a mi (of course). Unas reglas que indiquen como se asignan las plazas de garaje, o si hay o no minutos para el cafe, o si hay o no una hora fija para comer, o para entrar. Es decir, igualdad para todos, si se hace una regla, ¿porque para unos si, y para otros no?
A veces el macarra frustrado que llevo en mi interior bulle por salir, pero no se que clase de condicionamiento subliminal insertaron durante mi educación, pero el caso es que me siento incapaz de exigir, protestar, o criticar a quien corresponda, para lograr que nadie se sienta incomodo. Pienso que en un mundo ideal, no haría falta decir las cosas, simplemente te llevarías lo que mereces.


En fin como siempre, todo esto no es más que un grito al aire, para que alguien lo escuche.