jueves, 16 de agosto de 2007

Pintor, que pintas con amor

Ayer, día festivo en todo el territorio imperial, resulta que decidimos ponernos a pintar la habitación de mini-yo, aprovechando que no está en este planeta.
Y todo habría sido relativamente fácil, salvo por la cenefa:
cenefa
(Del ár. hisp. ṣanífa).
...
2. f. Dibujo de ornamentación que se pone a lo largo de los muros, pavimentos y techos y suele consistir en elementos repetidos de un mismo adorno.
...
Hace un par de años, nos pareció una buena idea, "por qué no ponemos una cenefa en la habitación del niño. Eso le dará un toque infantil". Recuerdo que cuando empecé a ponerla ya me pareció una mala idea. Nos costó mucho, pringados de cola hasta las cejas, y con la sensación de que no iba a durar mucho, porque miniyo, la iba a destrozar. Ja, me cago en la puta, haría falta un puto lanzallamas para quitar la maldita cenefa.
Os resumo los percentiles en tiempos de nuestras tareas ayer:
Mover lo muebles para poder pintar. 5%
Poner las cintas para evitar manchar ventanas, puertas y zócalos. 5%
Pintar las paredes. 15%
Retocar las esquinas y junturas con pincel. 5%
Quitar la puta cenefa de los cojones. 70%

Y lo peor es que no terminamos, aun nos queda una pared. Así que si me permitís un consejo, manteneros alejados de las cenefas lo más posible. Si alguien os sugiere que pongáis una cenefa de esas que se pegan con cola en la pared, cuando no mire, le arreáis con un bate en la cabeza, y lo enterráis en el parque de la M-30. Si amigos prefiero el riesgo de cárcel a volver a encontrarme cara a cara con una cenefa.....

Me estoy planteando forrar mi camiseta por dentro de cenefas, igual así se hace inmune a las balas...

En fin, os deseo una buena semana y una vida alejada de las cenefas.