lunes, 25 de agosto de 2008

Improvisando

Este fin de semana los McKlows, nos encontrábamos, por circustancias más o menos fortuitas, en la provincia de Ávila, y mientras desayunábamos, se nos ocurrió que podríamos ir a ver los famosos Toros de Guisando, pues el pueblo de Guisando no estaba muy lejos de donde nos encontrábamos.
Bien, los más sabiondillos y gafotas, habrán gritado ya, a voz en grito, ¡los toros de Guisando no están en Guisando, están en el Tiemblo!
Y es que claro, allí en medio del campo, sin Internet, las improvisaciones salen caras. Así que puedo afirmar que Guisando es un pueblo muy bonito con unos merenderos super chulos, donde miniyo, recolectó mogollón de piñas y trepó por la rocas. También tiene una piscina natural muy apetecible, y unas vistas y paisajes espectaculares. Ya en el pueblo, propiamente dicho, hay unas callecitas preciosas para pasear. Pero lo que no hay por ninguna parte, por más que busques, son esculturas de origen Vetón, representando a toros, o verracos.

Y yo me pregunto, ¿quien es el cretino que pone los nombres a este tipo de cosas? Quiero decir, con la guía Campsa en la mano, como pretenden que uno vaya al Tiemblo a ver los toros de Guisando. Para que luego digan que Internet no es útil...