lunes, 29 de diciembre de 2008

Fiestas entrañables

Bueno, en estas entrañables fiestas, uno tiene menos tiempo y en mi caso además no está de humor para escribir o contar nada bueno. Ya sabéis que mi ánimo se avinagra durante estas fechas (aún más). Se supone que al tener a un pequeño McKlow a mi cargo, el sentimiento navideño florecería en mi interior, y efectivamente algo así sucedió, pero se ha visto seriamente compensado por los envites laborales de las últimas semanas, y claro está por la cada vez mayor cantidad de eventos sociales a las que como miembro de una familia noble, tengo la obligación de ir.

En fin, que por momentos estoy hasta los mismísimos de la navidad, y por momentos me entran unas ganas irrefrenables de plantarme un gorro rojo y blanco y ponerme con los brazos en jarras mientras coreo el himno navideño, oh!, oh!, oh! Eso si, esto último siempre con el pequeño McKlow riendose por ahí, con su gorro de reno. Me encanta comprar juguetes, es algo que me pasa desde pequeño...

Tampoco he podido dejar de notar, en mis propias carnes y mediante la observación empírica en las numerosas colas que hace uno en los distintos establecimientos comerciales, durante estas emotivas fechas, que el indice de parejas cabreadas, y discusiones es bastante mayor que la media estandar del resto del año.

Pues ya veis que no tengo mucho que contar, he visto algunas series, y películas, pero eso, será otra historia...

Y recordad, no bajéis la guardia, es en estos momentos cuando pueden acontecer los más inesperados eventos, y si no que se lo digan a John McClane.

Por cierto, ¿no os resulta curiosa la palabra entrañable?, ¿tendrá que ver algo con las entrañas? ¿será por eso que los zombies son entrañables? ¿o las navidades?

Felices Fiestas!!