martes, 7 de abril de 2009

Una vez más, las prisas son malas.

Chicas, un consejo, si me permitís.
Vale que os guste (o nos guste) que os pongáis esos zapatos o botas de tacón alto, para andar por la ciudad o la oficina. Pero en serio, no intentéis correr con ellas. Primero porque parece peligroso, da la impresión de que en cualquier momento os vais a torcer el tobillo. Y segundo, la postura que se adquiere para poder imprimir mayor velocidad a vuestros pasos con dicho calzado os hace parecer una mezcla entre un chimpancé y una gallina de guinea, es decir que todo el glamour y sex appeal que se supone que otorgan los tacones, desaparece de un plumazo.

Si no me creéis observad cualquier día un semáforo de esos que duran un suspiro en alguna de las grandes vías de la capital del reino. Siempre hay alguna chica impaciente, que en lugar de esperar a la siguiente pulsación en verde, prefiere darse una carrera, mala idea.