jueves, 7 de octubre de 2010

De profesiones.

Esto ocurrió hace ya tiempo, pero me acordé ahora de escribirlo.
Imaginaros, la seño de miniyo nos llama para tener una reunión informativa para ver como va el menor de los McKlow en el curso y esas cosas.

Llegamos allí y nos recibe cordialmente:
Seño: Hola que tal, buenos días. Pasad
Media Mandarina: Hola que hay.
McKlow: Hola como estás.
Seño (con media sonrisilla): Hola, así que, cazador de monstruos....
McKlow (colorado como un tomate): je, je... ya...
[...]

Ya al salir de la reunión, le dije que cuando quisiera, daba una charla sobre mi emocionante a la par que excitante profesión a los chavales... aun no me ha llamado, que extraño.

En fin, que hemos aprendido de esto:
1º Cuidado con lo que le dices al niño que luego lo larga todo.
2º Informático sigue siendo por mucho que lo intentes o lo vendas, un rollo patatero. Todo el día sentado delante de la pantalla. ¿Como va a competir un informático con un Médico o un Bombero?, naaa.
3º Un cazador de monstruos, le da mil vueltas al médico o bombero más guay del mundo mundial. Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo.

Bueno, una lastima que se vaya haciendo mayor y que empiece a no creerse mis historias. Pero por lo menos por las noches no tiene miedo, porque claro, que monstruo tendría los cojones de pasarse por la casa de un cazador...