lunes, 26 de febrero de 2007

En la jaula de los Monos

El otro día volviendo de cenar por el centro de la capital, ibamos un amigo y yo tranquilamente en el tren subterraneo que recorre nuestra ciudad, cuando de repente se montaron unos 50 seres de un planeta claramente poco evolucionado. La mayoría llevaban gorras y camisetas con la palabra "ultrasur", lo cual denotaba que además de sus origenes poco evolucionados, habían tenido algun tipo de problema al nacer.
Al principo fue lo normal, gritos, botes, destrozo de la propiedad pública, cosás normales de la muchachada (todos hemos sido imbéciles alguna vez), también hubo himnos gritados a voz en grito con alguna estrofa de dudosa legalidad, pero lo que me parecio indignante fueron los malos tratos a unos pobres viajeros del vagón originarios del planeta sudamerica, insultos, apelativos desagradables, e incluso alguna colleja no autorizada.
Después los típicos comentarios, "habría que ver si solitos son tan valientes", o "serán así en sus casas", o esa otra de "se puede disfrutar del deporte, pero esto...".

Pero a mi sólo se me ocurria que un grupo de 50 maromos grandotes, sudorosos y malotes, sin ninguna mujer, no vaticina nada bueno ¿iran juntos a la ducha?, ¿que pasa cuando a uno se le cae la bufanda y se agacha a cogerla....?

En resumen, algo feo y de muy poco gusto. Si no hubieran sido 50 habría usado mi disruptor cuántico, y les habría dado para el pelo. Pero preferí no salir en las noticias, a fin de cuentas mi presencia en este planeta debe mantenerse en secreto, pues soy un simple observador.

Nota del editor: cuando se dice 50 se refiere a un número indeterminado entre 10 y 1.000, aproximadamente...