jueves, 22 de marzo de 2007

El síndrome de Svensson

Amigos, ayer tuve una noche de estrellas y glamour, pues fui al preestreno de una película llamada como podréis imaginar, "El Síndrome de Svensson".
La peli ha sido dirigida por el hermano de una amiga nuestra, de ahí que acudiéramos a tan magno evento, rodeado de actores, directores, y que además fuéramos invitados a una fiesta de alto copete.
La película en sí es algo difícil de clasificar, veamos, es comedia, eso está claro, porque te ríes un montón. También es musical, porque cantan bastante, aunque la mayor parte de las veces muy mal. Es absurda en ocasiones, cosa que mezclada con la comedia, hace que si le pillas el punto, sea aún más graciosa. Se la puede englobar además en el género de las Road movies, pues se pasan todo el rato en la carretera de un lado para otro. Y bueno, también es romántica, pero en dosis justas y siempre con humor.

Si mi clasificación no satisface vuestro intelecto, diré que los autores de la misma, la definen como una comedia de Absurdo-Pop, para más señas sobre esta definición acudir a la página oficial de la película.

Para no liaros más, resumo, es muy divertida, con personajes míticos graciosísimos, con multitud de homenajes cinéfilos, muchos chascarrillos perfectos para aderezar vuestras profundas conversaciones sobre el sentido de la vida. Después de verla te quedas con algunas citas memorables para la posteridad.

Diré también que tiene varios momentos para mis amigos frikis (o freaks), homenajeando a la insigne obra de Peter Jackson y ese otro escritor inglés, un tal nosequé Tolkien.

En fin, que te lo pasas bastante bien. La estrenan el viernes 23 de Marzo, así que ya sabéis:


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Acudid a verla ¡Ipso facto!.
A partir del viernes en las mejores salas, decídselo a vuestros amigos, que corra la voz,¡el síndrome de Svensson ha llegado!


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Después de la proyección, acudimos a la fiesta que organizaron, con motivo del estreno, en una disco bastante hortera. Y aquí, pues ya sabéis, lo típico, la gente superguay, supermodernos, superenrollaos y chupiquetecagas, vamos que la fiesta pintaba estupenda. Pero dado lo avanzado de nuestras edades y las responsabilidades para con nuestros respectivos lugares de trabajo, no aguantamos más que un copazo, tras el cual, emprendimos el largo camino a casa por las desiertas estepas congeladas de la capital del imperio.

Y aquí estamos con escasas 3 horas de sueño, y tooodo el día por delante. A ver que tal se nos da...