martes, 20 de marzo de 2007

Haciendo amigos

Ayer iba tranquilamente leyendo en el deslizador subterraneo que recorre la capital imperial, cuando en una de sus paradas entra en el vagón, lo que se suele denominar como un personaje peculiar. El tipo en cuestión tendría sus 40 ciclos o más, con el pelo blanco, bastante largo y cardado, unas gafas de sol estilo Lennon, y una torera de cuero negro con flecos de hasta 20 cm en la espalda y brazos. Esto en una megaciudad como esta, pues no tiene nada de particular, "uno más", piensas mientras sigues con la lectura.
Pero el caso es que cuando llevo un rato, mis supersentidos me alertan de que el individuo estaba leyendo por encima de mi brazo el libro que yo tenía abierto. Cuando él se percata de que yo me he dado cuenta, (sin duda debe tener también supersentidos...)
me pregunta muy amablemente, mientras señala el libro con una mano pálida y bien cuidada.-Disculpa, como se titula?-
Yo sin decir palabra, cierro el libro y le muestro el lomo para que lea el título, porque no quería que mi perfecta pronunciación de la lengua de Shakespeare aturdiera al susodicho.
Me agradeció el gesto, y yo asentí con confianza.
Me bajé en la siguiente parada, y me despedí de mi nuevo amigo hasta otro día.


Así que ya sabeis, ser fan de Bruce Campbell, sirve para hacer nuevos amigos raros.

Saludos, y buena semana.