lunes, 5 de mayo de 2008

De vuelta a la realidad

Bueno, pues aquí estamos, de vuelta a la realidad, tras cuatro días de vacaciones que ya tocaban oiga. Ahora por delante queda toda una semana de duros trabajos en la trinchera, lidiando con pictos encorbatados.

Para quien le interese estuvimos en el planeta Vasco, recorriendo algunas de sus localizaciones habituales, he disfrutado de sendos atascos en las rutas estelares, a la ida y a la venida, lo que provocó mi cabreo habitual por no tener un buen cañón desintegrador de partículas en mi nave, luego todo quedó en un mal recuerdo que se pasó por la hospitalidad de nuestros anfitriones allí, los doors.

Una cosa que me encanta de ir al norte de la galaxia, es que esas buenas gentes no hayan visto nunca el capítulo de barrio sésamo sobre grande y pequeño, por lo que se disfruta mucho pidiendo bocadillos pequeños o helados pequeños que al final resultan ser de un tamaño que más quisiera un extragrande de cualquier sitio de la capital.

En general nos ha hecho bastante bueno, llegando incluso a bañarme en la playa. Conocí Donosti, y su agradable paseo marítimo, desgraciadamente, ese mismo día otros varios miles de personas lo conocieron junto a mi, por lo que estaba todo hasta arriba de gente, perdiendo parte del encanto que tiene el sitio.

Como novedad cabe destacar que esta es la primera vez que nos llevamos a la mini bestia a un lugar no conocido. Por lo que todo ha sido un poco más agotador que de costumbre, pero me alegro mucho de haberlo hecho, porque alguna vez hay que empezar...

Resumiendo, el norte como siempre, resulta un sitio fascinante a visitar, por lo distinto que me resulta a los paisajes que acostumbro a ver.

Venga que es lunes y hay que currarse los garbanzos. Feliz semana.