martes, 11 de agosto de 2009

Fines de semana de Agosto

La verdad es que los fines de semana de Agosto en la capital del reino, son bastante relajados, y si, encima el menor de los McKlow se encuentra a Kilometros de distancia a buen recaudo bajo supervisión responsable, entonces la relajación es tal, que uno sólo debe preocuparse de controlar sus esfínteres para no cagarse encima.
En serio, lo que para mucha gente es una vida normal, sin niño, para alguien acostumbrado a tener un niño revoloteando por ahí. Cuando no está, es como si todo fuese más despacio.
Me imagino que si un piloto de carreras de vainas, luego monta en bicicleta, tendrá una sensación parecida.
Hemos paseado, comido, dormido siesta, ido de compras, ido al cine ("Up" es otra obra maestra de Pixar digna de verse), estado con amigos, relajándonos en la piscina, levantándonos tarde.

Ahora bien, no os confundáis, echamos de menos al pequeño, pues constantemente estás con la sensación de que te falta algo, y en la casa, esa sensación es aun mayor, pues hay un silencio sobrenatural que invade la casa en ocasiones.
Quiero que vuelva, y quiero poder estar con él todo el rato, quiero que me toque el euromillón, y así poder verle crecer.