martes, 10 de agosto de 2010

Sorpresa del Verano: Torchwood Children of Earth

Estimados lectores todos; este verano en los ratos libres entre la piscina, la playa, y las comidas, estuve viendo cosas que tenía pendiente en el disco duro desde hace tiempo. Una de ellas era una serie de la que no me fiaba, Torchwood. El "universo" del doctor Who no acaba de engancharme, aunque la verdad es que tampoco le he dado muchas oportunidades.
Bueno, pues el caso es que hace tiempo que llevaba oyendo en el mundillo, que la tercera temporada de la susodicha serie, construida como si fuese una miniserie, con apenas cinco capítulos, era muy recomendable. Esta tercera temporada, se llamaba Children of Earth.
En fin amigos, no es que sea recomendable, es que es imprescindible para toda persona humana, y si directamente eres aficionado a la ciencia ficción es directamente un pecado mortal no verla. Si, así lo digo y lo afirmo.

Los dilemas que plantea, el desarrollo de los personajes, de la trama, la emoción, la desesperación es sobresaliente. La estructura es clásica y totalmente efectiva, los dos primeros episodios te presentan los personajes, de manera correcta, con un tono desenfadado, tomándose su tiempo. Ya aquí, comienzan a verse pequeños detalles de calidad. El más importante, es que no hace falta saber nada, ni haber visto las anteriores temporadas para meterse en la trama y enterarse de todo. Luego vienen otros dos capítulos con el dilema, y el desarrollo,. Gloriosos, sublimes, de un ritmo y una acción trepidantes. Y por último, el capítulo final, donde todo se precipita de manera natural hacia una solución estupenda, y nada propia de hollywood.

¿Tiene peros? Claro que si, la acción, los efectos especiales, no son de categoría A, en algunos momentos incluso llegan a Z, pero ¿realmente eso es un problema?

En definitiva, os recomiendo que le deis una oportunidad, total sólo son cinco horas. A mi me toca ahora ver las anteriores temporadas a ver si tienen una calidad aunque sea aproximada, y quien sabe, igual el Dr. Who algún día, ¿quién sabe?...