lunes, 1 de septiembre de 2008

El asombroso viaje de Pomponio Flato

Pues aquí tenemos algo de lectura ligera para el verano. Una pequeña novela de Eduardo Mendoza, que aunque entretenida no llega a marcar al lector. Un relato detectivesco que se sucede en el siglo I de nuestra era.
La trama mantiene la intriga a la vez que intenta hacer reír al lector. Digo intenta porque aunque de buen humor, no llega a desatar una autentica y desenfadada carcajada en ningún momento.

Aparte de todo esto la novela es una especie de guiño constante a otra famosa historia escrita hace algo mas de tiempo, el Nuevo Testamento creo que se llama.
La idea de investigar un caso de asesinato donde se ven involucrados un carpintero de nombre José, cuya mujer se llama María, y su hijo, nacido en extrañas circunstancias, Jesús, unida a alguna que otra broma bastante sencilla, no consigue más que una leve sonrisa esporádica en la comisura de la boca.
Mucho mejores son las anteriores obras del mismo autor, que exploran el humor absurdo, lease El misterio de la cripta embrujada, el laberinto de las aceitunas o la magnífica sin noticias de Gurbs. Eso si, ésta a la que referimos hoy es bastante más entretenida que el tostón infumable del mismo autor llamado La ciudad de los prodigios.

Y ahora, sin mayor dilación la ficha:

Título: El asombroso viaje de Pomponio Flato
Autor: Eduardo Mendoza
Páginas: 192
Año Edición: 2008
Colección: Biblioteca breve
Editorial: Seix Barral
ISBN: 978-84-322-1253