viernes, 17 de julio de 2009

Ni me véis, ni me oís...

Si señores, me piro, me marcho, pero no desesperéis, no contratéis aún los servicios de ninguna plañidera, sólo son unas pequeñas y merecidas vacaciones. Alejados de la civilización viviremos sin Internet durante una breve temporada, que a mi se me hará eterna, y por lo tanto no postearé nada durante ese tiempo.
Pero a cambio, espero ver películas, engancharme a alguna serie, y leer algún libro, así como escribir partidas, disfrutar de mi familia, dibujar, comer, dormir, tostarme al sol, cocerme en el agua, planear el rumbo de mi vida, estudiar futuros negocios, plantar un pino, diseñar una estrategia de dominación mundial, crear un nuevo arte marcial basado en técnicas aerofágicas ninjas ancestrales, soñar, superar mi propio récord de lanzamiento de pedos, montar en bici silbando la canción de verano azul, aprender a silbar, intentar mejorar mis habilidades de vuelo sin motor, dar cera, pulir cera, buscar gamusinos. En definitiva, todo lo que no puedo hacer en esta gran urbe que habito, y que me aborrega.
Por supuesto espero que todo eso me de material para escribir a mi vuelta.
Mientras esperáis mi retorno, podéis matar el tiempo con actividades lúdicas varias, a ser posible durante el trabajo, para que el mismo no os quite tiempo para vuestro ocio, que es lo más importante.

Volvemos en 15 días.
Slitzweitz!