lunes, 14 de noviembre de 2005

De reuniones

El domingo tuve una reunión con mis compañeros de armas, tomamos un te con pastas, hablamos de política, de actualidad, cuidamos del heredero de los McKlow, y en definitiva, no jugamos al rol.

Increible ¿verdad?

Bueno, comentar que fue agradable, y que me alegro de este resurgimiento de las viejas costumbres, a ver si me voy a vivir a esa luna fronteriza llamada Sacónica (¿alguién me deja unos cuantos millones de créditos?), y así las reuniones serán más fáciles de emplazar.

Saludos.